Es un complejo de más de dos kilómetros que reúne 34 templos y monasterios escavados en la ladera de la montaña, situado en el estado indio de Maharastra. Las construcciones son auténticas esculturas talladas en la roca entre los siglos VI y X. El templo de Kailasha es el más importante y se calcula que tardaron 150 años en conseguir convertir un monolito de roca basáltica en un templo con una torre central que reproduce la morada de Shiva en el Himalaya