Redacción
10/06/2010
El Banco Mundial, en su informe de junio, ha elevado las
previsiones económicas para el conjunto del Asia Pacífico y del Sur de Asia a pesar de la crisis en Europa por el déficit público.
Para la región del
Asia Pacífico, beneficiada por el paquete de estímulo lanzado por China, el Banco Mundial prevé un crecimiento en 2010 del 8,7%, aunque en 2011 se reduciría al 7,8%. En concreto, China crecería un 9,5%, Indonesia un 5,9%, Tailandia un 6,2% y Filipinas un 4,4%.
En el
Sur de Asia, la previsión de crecimiento para el 2010-2012 llega al 7,6%, aunque todavía queda por debajo de las cifras de antes de la crisis, cuando se alcanzó un 9,2%. Con todo, registra el crecimiento más importante en una región
en desarrollo tras el Asia Oriental. La crisis global ha influido en menor medida en esta región por no haber sido afectada por la crisis de las ‘sub-prime’.
Otros factores que explicarían estos resultados son la rápida recuperación del consumo, la demanda externa, la confianza de los inversores, así como el fin de la sequía en Afganistán o la estabilización macroeconómica en Pakistán. Así, India, que representa el 80% del PIB de la región, conseguiría crecer un 8,2%, Pakistán un 3%. Bangladesh un 5,5% o Sri Lanka un 5,8%.
Record de las exportaciones chinas
El buen comportamiento de la economía asiática se debe en gran parte al dinamismo de China, cuyas exportaciones crecieron al espectacular ritmo del
48,5% en mayo, muy por encima de lo previsto. Este dato hecho público por Pekín confirma que las ventas chinas al exterior no se han visto particularmente afectadas por la crisis en Europa, su principal destino.
Con este volumen de exportaciones, el superávit comercial de mayo se ha situado en 19.500 millones de dólares, mientras en abril era de 1.700 millones. Como consecuencia, toma renovada fuerza la presión para que Pekín permita la apreciación del renminbi.
En
Japón, la revitalización del consumo ha permitido al gobierno revisar al alza el crecimiento registrado por la todavía segunda economía mundial en el período de enero a marzo. Japón creció un 5% en el primer trimestre en términos anualizados y no el 4,9% anunciado anteriormente.
Además, la producción crece debido a la demanda de los países vecinos, en particular China. Según las previsiones del Banco Mundial, la economía japonesa podría crecer este año un 2,5%.
La autoridad monetaria de
Singapur (MAS) ha publicado también sus previsiones de crecimiento para este año elevando hasta tres puntos sus anteriores análisis. En el segundo trimestre, el PIB podría crecer un 9,4%, mientras las anteriores previsiones los situaban en un 6,3%.
Para el conjunto del año, esta entidad considera que se llegará al 9%. Aunque la previsión oficial del gobierno se mantiene entre el 7 y el 9%, algunos analistas estiman que se podría alcanzar un crecimiento de dos dígitos.
Este optimismo se debe al espectacular aumento de las manufacturas y de las exportaciones en los primeros meses del año, lo que condujo a un crecimiento económico del 15,5% en el primer trimestre.