Redacción
16/09/2011
El primer ministro de Malasia, Najib Razak, ha anunciado la revocación de la llamada Ley de Seguridad Interior, que permite al gobierno ordenar detenciones indefinidas sin juicio previo, un mecanismo heredado de la administración colonial.
Pese a las resistencias de algunos de sus correligionarios en el partido hegemónico, la UMNO, el jefe de gobierno malayo sigue así su agenda de reformas anunciadas al llegar al poder en 2009 con el objetivo de hacer aparecer Malasia ante la comunidad internacional como un país verdaderamente democrático.
La Ley de Seguridad Interna ha sido usada tradicionalmente por el poder para controlar y reprimir toda amenaza a la hegemonía de la mayoría malaya.
Heredada de la administración colonial británica, la ley permitía encarcelar indefinidamente sin juicio previo a cualquier ciudadano.
En la memoria de los malayos está muy reciente el caso del ex viceprimer ministro y actual dirigente opositor Anwar Ibrahim, procesado por un supuesto delito de sodomía en uno de los casos más evidentes de persecución política por parte del gobierno.
Antiguo delfín designado del todopoderoso Mahathir Muhammad, Anwar Ibrahim acabó pagando muy caro ante la justicia su distanciamiento del núcleo duro del poder y la defensa de una mayor apertura de la sociedad malaya.
Modernización
Najib Razak ha conseguido consolidar su posición al frente el gobierno malayo, a diferencia de su antecesor, Abdullah Badawi.
Su agenda reformista y modernizadora de Malasia, en la que también figura la modificación de la ley de prensa, ha sido recuperada en ocasión del 48º aniversario de la independencia.
En el
discurso conmemorativo, Najib Razak rechazaba las reticencias de algunos sectores opuestos a la eliminación de leyes que sitúan a Malasia fuera de las verdaderas democracias.
La reforma permite también al primer ministro neutralizar la posibilidad de que la oposición, en particular Anwar Ibrahim, capitalice políticamente los déficits en materia de derechos humanos, libertades individuales e igualdad ante la ley.