Redacción
22/12/2011
El gobierno de Malasia ha anunciado reformas en su sistema financiero para permitir aumentar la entrada de capital extranjero en el sector bancario. La atracción de inversión extranjera es clave para mantener el ritmo de crecimiento y alcanzar el objetivo de convertirse en una nación desarrollada en 2020.
El primer ministro, Najib Razak, ha remarcado que el sector financiero será una pieza clave para estimular nuevas áreas de crecimiento y desarrollar el país. Las previsiones contemplan que el sector crezca a un ritmo de entre un 8% y un 11% en la presente década y ayude a tirar de la economía.
El gobierno contempla medidas para flexibilizar la inversión de capital extranjero en la banca local. Hasta ahora sólo se permite controlar como máximo el 30% del capital de una entidad local.
Según recoge la agencias de noticias estatal
Bernama, el ejecutivo estudiará aumentar el límite de propiedad extranjera, especialmente en áreas o sectores “nicho” que sirvan para potenciar el desarrollo, pero puntualizan que la ampliación dependerá del perfil del inversor.
También se facilitarán las licencias a bancos extranjeros para establecerse en Malasia. Actualmente el gobierno ha permitido operar en el país a algunas entidades extranjeras como BNP Paribas y el National Bank of Abu Dhabi.
En relación a la internacionalización de su moneda, el ringgit, el primer ministro ha asegurado que Malasia todavía no está preparada para dar este paso y mucho menos teniendo en cuenta el difícil momento de inestabilidad en el mercado global de divisas.