Redacción
03/04/2013
Najib Razak, primer ministro de Malasia, ha disuelto el parlamento federal y abre el proceso para convocar unas esperadas elecciones generales que se celebrarán a finales de abril.
Najib ha anunciado la disolución del parlamento federal en un discurso televisado, después de reunirse con el rey y obtener su autorización. Las asambleas legislativas de cada estado que componen la Federación de Malasia también se disuelven.
La Comisión Electoral debe abrir el proceso para celebrar los comicios, que seguramente se convocarán entre el 20 y el 27 de abril. En las elecciones se elegirán los 222 diputados del Parlamento Federal y los 505 escaños que suman las Asambleas Legislativas de cada estado
Los comicios enfrentarán a la coalición gubernamental del Frente Nacional, que dirige el primer ministro Najib, con su principal adversario, Anwar Ibrahim, que lidera una alianza de tres partidos compuesta por su formación, el partido Keadilan Rakyat, los islamistas del partido Agama SeMalaysia y el Partido de Acción Democrática.
Najib Razak no ha conseguido los apoyos necesarios para completar la legislatura y finalmente se ha visto obligado a disolver el parlamento. El Frente Nacional gobierna en Malasia desde la independencia, en los últimos 50 años, pero en las últimas elecciones de 2008 perdió la mayoría en el parlamento federal y el control de cinco estados. Tras los
decepcionantes resultados Najib sustituyó al anterior hombre fuerte de la coalición Abdullah Ahmad Badawi.
Las próximas elecciones se presentan muy reñidas y en su discurso televisado el actual primer ministro ya ha advertido que los ciudadanos tienen en juego el futuro de sus hijos. La buena marcha de la economía es la principal baza electoral del partido del gobierno.
La oposición la lidera un político muy conocido, Anwar Ibrahim, que lleva décadas enfrentándose al gobierno y que tiene importantes apoyos en las zonas urbanas. La oposición acusa al gobierno de corrupción y de discriminación racial.
Anwar Ibrahim fue viceprimer ministro con el gobierno de Mahathir Mohamad y estaba considerado su delfín, hasta que en 1998 se distanció y rompió con su partido.
Anwar fue acusado de corrupción y mal uso del poder y condenado a seis años de prisión. También ha sido acusado en dos ocasiones de sodomía, pero los cargos no han sido probados.
El líder de la oposición siempre ha negado los cargos y ha denunciado que sufre una persecución política.