Las economías del Asia-Pacífico toman las riendas de la recuperación
La cumbre de APEC en Hawaii ha servido para constatar que la recuperación definitiva de la economía mundial pasa por el hemisferio oriental, por este conjunto de economías que crecen y que están dispuestas a una mayor integración comercial, con China como nuevo gran árbitro de cualquier escenario.
Redacción
14/11/2011
Estados Unidos no esconde su voluntad de extender el alcance del llamado Partenariado Transpacífico, con nuevos países y mayor grado de asociación, especialmente en materia de regulación y protección de la propiedad intelectual. El horizonte para su ampliación y profundización es finales de 2012.
Japón está dispuesto a integrarse en la plataforma porque considera que supone un contrapeso a la emergencia de China como potencia económica regional.
Actualmente, el Partenariado Transpacífico nueve países, cuatro del Sudeste Asiático, Estados Unidos, Australia y Nueva Zelanda, Chile y Perú.
Paralelamente, Obama ha intentado en esta cumbre no alienar a China, aunque la ha invitado a Pekín a seguir las normas internacionales del libre comercio, es decir, a apreciar su divisa y eliminar trabas arancelarias.
Si bien el Partenariado Transpacífico parece especialmente diseñado para contener a China y combatir sus crecientes lazos con el Sudeste Asiático, el propio presidente chino, Hu Jintao, ha jugado en Hawaii la carta de la conciliación.
Hu afirma que China está interesada en formar parte del proceso de liberalización comercial e integración económica en el Pacífico con plataformas como el Partenariado.
El yuan, una vez más
El presidente norteamericano, Barack Obama, ha reiterado sus exigencias a China en materia cambiaria.
Obama ha reconocido los esfuerzos de Pekín en los últimos meses por permitir un mayor margen de fluctuación del yuan o renminbi, cuya apreciación facilitaría un reequilibrio comercial entre la primera economía mundial, Estados Unidos, y la segunda, China.
Pocos economistas dudan, según Washington, de que el yuan está entre un 20 y un 25% infravalorado, lo que confiere una ventaja estratégica evidente a las exportaciones chinas y hace más caras las importaciones de productos norteamericanos en la República Popular.
Una apreciación del yuan permitiría a Obama dinamizar el sector exportador y recuperar el apoyo de sectores que ven en China y el libre comercio básicamente la pérdida de puestos de trabajo en Estados Unidos.
Desde Hawaii, Obama inicia una gira que le llevará a Australia y a Indonesia, donde se reunirá con los líderes de los países de ASEAN y de Asia Oriental, entre ellos los mandatarios chinos.