Redacción
07/11/2011
El agua amenaza ahora el centro de Bangkok, aunque las medidas de drenaje y bombeo establecidas por los equipos de emergencia han conseguido mantener el centro financiero y comercial a salvo de la riada.
Los trabajos para conseguir bajar el nivel del agua en las calles de la capital tailandesa durarán previsiblemente dos semanas.
El lento descenso al mar de las aguas acumuladas por las fuertes lluvias en el centro del país amenaza
Bangkok desde hace semanas.
Unas 500 personas han fallecido en Tailandia como consecuencia de las inundaciones causadas por las lluvias monzónicas.
El gobierno de la primera ministra, Yingluck Shinawatra, ha anunciado un paquete de ayudas para la reconstrucción de 3.000 millones de dólares.
Con las complicaciones de los últimos días, las tareas de limpieza y rehabilitación pueden hacer incrementar claramente la factura.
En el coste económico de la catástrofe también debería contarse las pérdidas en la producción de múltiples empresas de manufacturas.
La japonesa Toyota ya ha anunciado recortes en su producción debido a los cierres de las factorías en Tailandia.
Por el momento, el parón en las factorías afectadas por las inundaciones retrasa también el ritmo de producción en algunas cadenas de montaje en Japón, que dependen de componentes provenientes de Tailandia.
Las medidas de recorte en la producción de Toyota estarán en vigor al menos hasta el 12 de noviembre.
Por el momento, la compañía cifra en 69.000 las unidades que ha dejado de producir por el cierre temporal de las factorías.